Apareciste de pronto
sin avisar.
Y descubrí
cuanto tiempo estaban
mis ojos sin brillar.
De pronto estabas,
y reencontré
una sonrisa
que creía
largo tiempo extraviada.
Sonreímos
hacemos duelo de miradas.
Mientras el mundo
se convertía
en perenne fiesta.
Y todo
porque apareciste
de pronto
sin avisar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario