Caminos que
juntos transitan.
A veces se bifurcan
y
otras veces
se
vuelven a unir.
Hay
caminos paralelos y
otros
de contrarias direcciones.
También existen trayectos
sin ninguna noticia
y
con un desconocido final.
Caminos que
juntos transitan.
A veces se bifurcan
y
otras veces
se
vuelven a unir.
Hay
caminos paralelos y
otros
de contrarias direcciones.
También existen trayectos
sin ninguna noticia
y
con un desconocido final.
La noche
nos
pertenece.
Cada vez
que
hablamos,
nos reímos,
nos amamos.
En las noches
dormimos juntos
aunque exista
un
millón de kilómetros por medio.
Las noches,
nuestras noches,
nos envuelven con su magia.
Convirtiendo
dos almas a la deriva
en un alma,
única,
eterna,
indestructible.
ya
no te llame.
Pienso en ti.
Aunque
hayamos desaparecido.
Te
tengo presente.
Aunque
exista
la indiferencia.
Me importas.
Aunque
parezca que
tu vida no
me tenga
que importar.
Te rezo.
Aunque
estemos
en
mundos paralelos.
Recordaré
siempre
esos
momentos únicos,
increíbles.
Porque pese
a todo
nunca
podría olvidarte
y
jamás podría
dejar de quererte.
Hoy
la lluvia regó mis ojos
haciéndose lágrimas.
Hoy la vida
me
hizo más fuerte.
Hoy
sentí, mirando el horizonte,
en mi hombro,
Su sagrada mano
recordándome
que no estoy solo.
Hoy
las sombras se fueron.
Hoy todo fue nítido.
Hasta
aquí
he llegado.
Hoy
las decepciones
encontraron
la puerta de salida.
Y
el corazón
ni
se ha movido.
He
roto
con
mi último lastre.
Nada quiero saber
y
ahora deseo
comenzar a olvidar.
Me siento desconocido
sin un mutuo sentimiento;
sin la ilusión
de sentirse esperado.
Hay veces
que la soledad acompaña
más que
cien mil personas.
Dejo la vista libre
sin mirar
a un horizonte fallido.
Hoy me acuesto
sin una silenciosa oración.
Rodeado
de los destinos
y abrazado
a un extraño poema
cargado de palabras.