Puedes llamarme romántico si quieres,
porque creo en el amor.
Porque solo el amor puede decirlo todo
sin necesitar el perdón de las palabras.
Llámame sentimental.
Da lo mismo.
Serán los sentimientos
los que me mantengan humano,
los que me alejen de la bestia
que renuncia a sus principios.
Dirás que soy poeta.
No sé siquiera si lo soy,
pero serán mis versos
los que cautericen las heridas,
los que recojan los pedazos
de cada decepción,
de cada fracaso.
Puedes llamarme como quieras.
Mientras no me falte el amor,
ni la palabra con la que nombrarlo.


