Regresáis, extraños días,
y no sois desconocidos
irrumpiendo en mi vida.
Vivís conmigo,
aunque al final
siempre queda uno:
el extraño día
en que la soledad
es mejor
que una mediocre compañía.
Seguiré pensándola.
Jamás dejaré de quererla.
Estuvo aquí
y nunca saldrá
de mi memoria.
Mientras tanto,
seguirás yéndote y regresando,
día extraño,
de nombre nostalgia
y de apellido soledad.