Se convirtió en humo,
en sinuoso recuerdo
de pasados que se diluyen.
Dejó de existir en mi vida.
Ya no cuenta
y no me importa.
Ahora es humo
que sube y sube;
para desaparecer en el aire
sin ruido,
sin llanto,
sin estridencias.
Se convirtió en humo,
en sinuoso recuerdo
de pasados que se diluyen.
Dejó de existir en mi vida.
Ya no cuenta
y no me importa.
Ahora es humo
que sube y sube;
para desaparecer en el aire
sin ruido,
sin llanto,
sin estridencias.
En tierra de nadie,
en la nación de los expulsados.
Cuando
una firma todo lo termina.
Pero al verte
te abrazan y reciben.
Cuando las lágrimas
son inevitables
de despedida
de hasta pronto.
En la tierra de nadie
de un exilio interior,
de extraña amargura,
de siniestro fracaso.
Música rota
que nada me dice
que nada siento.
Palabras desgastadas
de quien se siente solo;
de quien escribe poemas.
Ausentes caminos
desteñidos,
sin metas.
Oscuras luces
de almas separadas
convertidas en ausencia
mutadas en recuerdos.
No querer,
no sentir.
Extraña ambición
de los que dicen
desear vivir.
Lloras
ríes
gritas
tienes miedo.
VIVES.
Cuando
el corazón se para.
Cuando una sonrisa
nada te dice.
Es que ya no eres.
Será que todos te lloran
y te has convertido en recuerdo.
No sentir,
querer ser de piedra.
Extraña ambición
de los que quieren
seguir viviendo.
Volveré;
sí,
volveré.
Porque no me rindo
y mis heridas
siempre se curan
por mucha
cicatriz que generen.
Volveré
porque te quiero.
Porque nada
tiene sentido
sin ti a mi lado.
Volveré
y tú estarás esperando
con tu mirada de siempre
y con tu beso en mis labios
que saben a eterno,
a color sentimiento,
a ojos de agua,
de mano suave,
eterna sonrisa
rumor inmortal.
Ojos germanía
de extraño hechizo.
Que me dicen que vaya
que repita
que hable.
Me envuelves sin saberlo
sin que lo sepa.
Solo quiero más
Y volver
a reír a coro.
Volver
a mirar esos ojos
que embrujan sin saberlo
ojos color de alma
ojos color plata.