Ojos germanía
de extraño hechizo.
Que me dicen que vaya
que repita
que hable.
Me envuelves sin saberlo
sin que lo sepa.
Solo quiero más
Y volver
a reír a coro.
Volver
a mirar esos ojos
que embrujan sin saberlo
ojos color de alma
ojos color plata.
Ojos germanía
de extraño hechizo.
Que me dicen que vaya
que repita
que hable.
Me envuelves sin saberlo
sin que lo sepa.
Solo quiero más
Y volver
a reír a coro.
Volver
a mirar esos ojos
que embrujan sin saberlo
ojos color de alma
ojos color plata.
Me siento
un intruso en mi propio cuerpo.
Siento
como la nave parte
sin un trozo de mi.
Estoy raro
extraño, culpable.
Sin moverme
con la parada
de las cosas inusuales.
Quiero
gritar, rebelarme.
Y solo
se oye un gutural silencio
que me dice
que empezó la cuenta atrás.
Sin precisar
el número de cifras
del tiempo que queda.
Almas eternas
que saben a cansancio,
a hastío.
Palabras que se mueven
que salen
que huyen.
Miedos que comprenden
con sabor a misterio
a valentía.
Un cerebro
que basta
con dejarle ir
en caída libre.
Con tacto de libertad
con remedos extraños
color poemas.
Éramos soldados
sin saberlo.
El frente era la vida
y las armas
nuestra paciencia.
Fuimos guerreros.
En una batalla
sin instrucciones
ni reglas.
Éramos soldados
sin fusil
sin uniforme.
En lucha continua contra todos
y en perenne combate
contra nuestros demonios.
Héroes sin medalla
invisibles
veinticuatro horas de lucha
constante
inmisericorde.
Héroes sin medalla
que acompañan a quienes quieren
hasta el final de su trayecto.
Con una sonrisa dibujada
con lágrimas internas.
Héroes sin medalla
que limpian miserias
que reparan
estropicios ajenos.
Con manos que acarician
peinan y asean.
Héroes sin medalla
que son invisibles.
Héroes que les niegan
el merecido aplauso
y que todo lo hacen
a cambio de nada.
En el laberinto
el espíritu roto del padre.
La esencia extraña
de todo.
Entre islas
entre nada
entre siempre.
La mente escribe
palabras raras,
inconexas,
espurias.
En la destrozada puerta del alma
en la fuga crónica
de una esencia similar a la vida.
Doy un grito,
me desmayo y
caigo
en un abismo
llamado laberinto
nombre sueño,
de apellido prisión.