domingo, 25 de enero de 2026

RECORDÁNDOTE



Ni sé por qué te escribo.

Solo sé

que tus ojos me atrapan;

siendo imposible huir de ellos.


No debería escribir estas palabras,

pero son la única forma de recordarte.

Son palabras tras el encuentro,

de una sensación que creía desterrada.


Lo sé:

no debería decirte esto.

Pero si no lo escribo, no podría evocar

el iris intenso de tus ojos,

el calor de tu frente en mis labios,

y el tacto

de tus manos en mi brazo.