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miércoles, 10 de agosto de 2011

EL CUENTO DE LAS LOMBRICES (TRABAJO SIEMPRE HAY)



Cuentan que hubo un lugar en que la properidad personal se basaba en conseguir lombrices. Eran tiempos de abundancia y bastaba con arañar un poco la tierra para que aflorasen. Habías tantas que uno podía pararse a elegir. Algunos incluso ni se preocupaban de escarbar y mancharse las uñas, se limitaban a esperar a que saliesen ellas solas a la superficie y cogerlas. Otros ni eso, porque los demás les daban las que les sobraban.

Pero un buen día la tierra cambió y las lombrices empezaron a desaparecer; no había ni arañando el suelo. La gente reaccionó de muchas maneras pero los que no se habían esforzado mucho cuando había , se sentaron lamentando su suerte y esperaban a que volvieran a aparecer por sí solas. Nadie se paraba a averiguar que había pasado y por supuesto nunca se habían planteado un plan B.

En cambio unos pocos vieron una posible solución y tuvieron claro, desde el principo, que había lombrices pero que las cosas habían cambiado y tenían que actuar en consecuencia. Partieron al amanecer con palas y  palancas entre el escepticismo de los demás. Para asombro de los suyos  regresaron con sus cestos llenos de lombrices y cuando les preguntaban se limitaban a explicar lo que habían hecho:  

         Las lombrices nunca habían desaparecido, sencillamente disminuyó su número y para encontrarlas había que levantar las piedras y rocas y cavar. Es decir, había que esforzarse un poco más para buscarlas, pero las había. ¡Nunca dejó de haberlas! 

Bajo las piedras
 REFLEXIÓN
 Como cuento en mi artículo  CRISIS LA GRAN OPORTUNIDAD: " `[....] con crisis o sin ella, trabajos no faltan porque existen sectores que, sea cual sea la situación, siempre funcionan y en algunos espacios de tiempo como el que vivimos,  la gente demanda determinados productos y servicios y necesitan quien se los procure. [...]. 

Véase CRISIS LA GRAN OPORTUNIDAD

Ahí se encuentra la clave de todo. En el cuento los que se prepararon debidamente, no esperaron.  Se prepararon con palas para cavar y palancas para levantar los piedras (llamémosle formación y perseverancia) y fueron a la procura de lombrices (trabajo) sabiendo que su esfuerzo sería compensado. 

En la época de vacas gordas, sobran ofertas de trabajo, no hay que matarse para buscarlo  e incluso puedes elegir y, en algunos casos, un conocido te avisa que vayas de su parte a hablar con determinada empresa que precisa a alguien con tu perfil. ¿Qué sucede cuando no hay tanto trabajo? Sucede que muchos se quedan en su casa lamentando su suerte o esperando esa llamada para empezar a trabajar siendo conscientes que la recuperación que cree empleos puede tardar años y mientras tanto ¿qué, nos vamos a quedar de brazos cruzados? 

Tenemos que salir a buscar las lombrices y debemos y tenemos que adaptarnos a la nueva situación y buscar debajo de las piedras con nuestras herramientas, en este caso la formación y quien no la tenga ha de procurársela. 

"Lombrices"  hay,  pero en los tiempos que corren hemos de esforzarnos un poco más en conseguirlas. No tengamos suerte, busquémosla, y la tendremos siempre. 



 

7 comentarios:

  1. Bravo Miguel!!!. Totalmente de acuerdo contigo. En la voluntad y en la perseverancia radican todos nuestros éxitos.
    Saludos, Marina.

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  2. ¡Hola Miguel!

    Acabo de poner el enlace de este cuento en nuestro blog:
    http://corazonverde.org/blog/CursodeEducadorAmbiental/cajon-de-sastre/
    En el curso que estamos haciendo de educador ambiental nosotros estamos buscando nuestras lombrices, aunque le llamamos "matar la vaca", pero como esta semana desarrollaremos un taller de compostaje, incluyendo las lombrices, venía tu cuento que "ni pintado". Gracias por escribirlo.
    Te invito a pasearte por nuestro blog. Espero que lo disfrutes.

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  3. Hola, Mikel: Soy compañera de Rocío en el curso de Educador Ambiental.Deseo felicitarte porque me parece estupendo que se derrumben de una vez ese tópico de "Ciencias o Letras". Ya que veo en tu perfil que eres de Ciencias, vaya por delante la admiración de alguien de Letras pues te mueves muy bien en ellas. El cuento ilustra muy bien la actitud que yo he encontrado en algunos jóvenes que aún están esperando que el trabajo les venga a buscar a casa mientras que otros, sin embargo, sí salen con la pala a buscar sus lombrices. Repito mis felicitaciones. Un saludo

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  4. Muy buenas Mikel, yo también te quería felicitar y dar las gracias por plasmar en este cuento la situación que vivimos hoy en día. Me considero buscadora de lombrices con esfuerzo y con resultados positivos, también soy compañera de Rocío, y pienso también que la formación y el aprendizaje deben estar presente siempre en nuestras vidas, no paremos de aprender!!
    Nuestras mentes inquietas deben
    despertar a mentes dormidas!!
    Un saludo y gracias por tu labor!!
    María

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  5. Bella historia. La comparto.
    Hay que ser positivo y atrevido en la vida.
    Con todo. Lamentarse o cruzarse de brazos no sirve de nada. Hay que arriesgarse. Abrir la mente, mirar con otros ojos. A veces no conseguiremos todo lo que nos propongamos, pero que nunca sea por miedo a equivocarnos. Por el dichoso temor al fracaso. La vida es preciosa, te da sorpresas cuando menos te las esperas.
    Hay que lanzarse y ser decidido. Y no estar demasiado atento a lo hacen o recomiendan los demás.

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